Iguales vulnerables

Todos, hombres y mujeres, cualquiera sea su orientación sexual, color, tamaño o historia somos iguales y vulnerables frente al primer beso.

No necesariamente el primer beso de tu vida es o será el perfecto. A veces y con algo de suerte podes experimentar primeros besos mucho mejores a ese de adolescente del pasado. Sin duda, hay que investigar. Buscar ese que te pone la piel de gallina. Te afloja las piernas. Te sacude el cuerpo y explota en la boca.

Iguales y vulnerables. Todos. No los besos. Nosotros.

Me cuesta pensar en un momento más vulnerablemente placentero que esos segundos, instantes previos al primer beso. Las sonrisas cómplices. Las miradas. Las caricias. Los nervios. Sea el momento que sea, nos rendimos y nos abrimos a descubrir algo nuevo, si y sólo si estás decidido a rendirte a los labios de otra persona.

¿Y qué pasaría si ese momento, esa sensación se vuelve filmación? Tatia Pllieva pensó en unir 20 desconocidos y preguntarles si querían besarse por primera vez. Los resultados son deliciosos. Tan raros que cuando vi el video por primera vez me hizo cerrar los ojos y recordar el último primer beso.



Les deseo para hoy algo similar. 
Si tienen la suerte de estar con alguien y la rutina les sacó el sabor y el por qué del beso, háganse felices y vuelvan a besar. Como antes. Como la primera vez.

Lleguen a casa. Mírense a los ojos. Búsquese. Encuéntrense y creen un primer beso otra vez. Todo el secreto está ahí.

Y lo que viene después sólo lo tienen que disfrutar.

1 comentario:

  1. Mi primer beso... no lo podía creer, tardamos bastante en darnosló... éramos chicos... camino a la casa de ella. Fué como tocar el cielo. Y hoy cada vez que nos damos un beso apasionado como ese, siento la misma sensación. A veces un beso que realmente nace del alma, nos lleva a que esa sensación sea lo más parecido al Amor.

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