La carta de Adam

Y de repente te despertás, un día cualquiera, y tu pareja te da una carta que dice: hoy nos casamos, ya está todo listo. No. No perdiste la memoria, nada que ver. Tu pareja se encargó de todo: de tu vestido, de tu peinado, de la maquilladora, del salón, los invitados y el juez de paz.
Y de repente te despertás un día...y te casás. Como la vida. De repente.
Disfrutenlo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario